88º natalicio de Nuestro Che

Sus ojos penetraron el futuro, por eso las armas del capitalismo desgarraron su carne. Sus ideas, claras y simples, profundizaron el porqué del ser humano, sus necesidades, su incansable trajín hacia el hombre nuevo… ese que aún espera en los albores de la libertad y de la justicia.
El Che Guevara luchó por la liberación de los pueblos, como por la de los individuos que conforman dichas sociedades. Para que eso sea posible, se hace necesaria la organización política de los pueblos en la construcción del socialismo, elaborado por hombres y mujeres que creen y necesitan la urgente destrucción del concepto inhumano de que el hombre es el lobo del hombre.
Debemos unir nuestro deseo de ser cada día mejores hombres y mujeres, con el deseo inclaudicable de ser libres como pueblos.

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A 40 años del golpe, seguimos luchando por la patria socialista

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El golpe del 24 de Marzo de 1976 no fue el primer golpe dado por las Fuerzas Armadas en nuestro país. La violencia política ya había sido ejercida repetidamente por las clases dominantes, desde el golpe de 1930, pasando por el bombardeo a la Plaza de Mayo y el golpe contra Perón en 1955, además de la dictadura de Onganía iniciada en 1966. Pero este último golpe perfeccionó todas las prácticas represivas que venían ensayándose hasta el momento: no sólo suspendió las garantías constitucionales y las libertades de todo tipo, sino que planificó y ordenó la aniquilación de las organizaciones populares y revolucionarias, a través de la detención ilegal, la tortura, la matanza y la desaparición de sus víctimas alojadas en Centros Clandestinos de Detención y Tortura. La planificación represiva fue tal que incluyó, además de la desaparición de miles de compatriotas, crímenes tan imperdonables como el robo de bebés.
Qué pasaba en la Argentina de los 70
Pero… ¿Cuál fue la causa profunda de la saña que los empresarios, terratenientes, militares y gobiernos de los países ricos descargaron sobre el pueblo trabajador? ¿Qué era lo que no podían permitir que sucediera aquí? La respuesta es sencilla: en nuestro país había una revolución en curso. Por eso es que nosotros hablamos de dictadura contrarrevolucionaria: queremos que se entienda que la represión no se descargó sobre “jóvenes idealistas que luchaban por el boleto estudiantil”, como dice el relato kirchnerista. La represión se descargó contra el pueblo y las organizaciones obreras y populares. No es una casualidad que la enorme mayoría de los desaparecidos fueran trabajadores (alrededor del 61%).
La dictadura tuvo entre sus tareas más urgentes el aniquilamiento de una tradición de lucha y resistencia obrera que durante las décadas del 60 y sobre todo en los 70, había desarrollado una conciencia profunda de sus intereses y de la necesidad de luchar por sus derechos. En muchos casos, los obreros y obreras se habían comprometido con la lucha y la política, sea participando en alguna organización revolucionaria armada o no armada, sea organizándose en tendencias combativas o comisiones internas dentro de los gremios, organizándose para impedir que los dirigentes sindicales traidores los vendan a la patronal, como sigue ocurriendo. Así protagonizaron las luchas más profundas de la historia de la clase trabajadora de nuestro país, y desafiaron el poder de los empresarios. Ese desafío es la verdadera causa del golpe genocida y el aniquilamiento del pueblo trabajador.
La teoría de los dos demonios
El retorno de la democracia permitió a las clases dominantes, apoyándose en la ausencia de los miles de militantes exterminados, hacer “borrón y cuenta nueva” sobre un pasado inmediato bañado de sangre. El gobierno de Alfonsín sembró la idea de que hubo dos demonios igualmente malos, que desencadenaron una guerra en la cual la sociedad era un rehén ajeno, y de esa política surgieron las leyes de Obediencia Debida y el Punto Final, que dieron la libertad a los asesinos. La idea de los dos demonios buscaba desterrar de la memoria a los trabajadores y al proyecto revolucionario por el que habían dado la vida… como si los militantes de los 70 no hubieran sido parte del pueblo. Es que la dictadura militar significó el triunfo de un proyecto político sobre otro: del capitalismo sobre el socialismo.
Sin embargo, fue durante el menemismo que las clases dominantes pudieron instalar el neoliberalismo, indultar y liberar a los pocos genocidas que seguían presos y llamar a la “concordia” y la reconciliación, intentando infructuosamente que las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo abrazaran a los torturadores y apropiadores de sus hijos/nietos.. Pero con la Rebelión popular de Diciembre del 2001, el pueblo argentino despertó de su larga pesadilla, pellizcado por el terrorismo económico y la pobreza a la que lo habían sometido, y abrió una nueva etapa histórica.
Expresión deformada de la voluntad rebelde del pueblo trabajador, la política kirchnerista debió realizar una larga serie de concesiones a las masas populares, entre ellas, en el terreno de los derechos humanos. Apoyándose en una lucha de casi 30 años en busca de Verdad, Memoria y Justicia, el kirchnerismo dio impulso a los juicios a los responsables del terrorismo de Estado, pero vaciando de contenido la lucha revolucionaria de los años 70, por la que luchó el pueblo y la militancia con sus muertos y desaparecidos. Sin embargo, el haber caratulado los crímenes como de “lesa humanidad” y apelado a que sean juzgados por genocidio, abrió el camino a que se volviera a discutir el pasado reciente y se desnaturalizaran ciertas ideas comunes, como la de los dos demonios, moldeadas por “la historia oficial”.
Asistimos a una nueva ofensiva
Pero más allá de las batallas jurídicas (que dejaron en el tintero los juicios a responsables civiles y religiosos de la dictadura) y de los avances en derechos humanos (limitados sólo al pasado sin atender a los problemas presentes: desaparición de Jorge Julio López, represión y gatillo fácil, represión a pueblos originarios, designación de personajes como Milani al frente del Ejército, ley anti-terrorista, proyecto X), debemos señalar que hubo también un relato kirchnerista sobre la dictadura, según el cual el golpe vino a instalar el neoliberalismo destruyendo a los “empresarios buenos” y poniendo a los “malos”. No fue así: nuestros compañeros fueron masacrados porque cometieron un delito imperdonable: luchar por un mundo mejor. Pero ese mundo mejor no era el capitalismo en serio, ni la democracia en la cual votamos cada 2 o 4 años y después ni sabemos qué hacen nuestros “representantes”. Nuestros compañeros lucharon por el socialismo.
Hoy, 40 años después, asistimos a un nuevo intento de ofensiva por parte de la burguesía sobre nuestras condiciones de vida. En este caso con un gobierno mucho más afín a sus intereses históricos e inmediatos, marcando un cambio de etapa en la argentina. Semejante cambio fue posible por manipulación mediática, doble discurso de la derecha y errores del kirchnerismo pero también, hay que decirlo, por incapacidad de las fuerzas populares de construir una fuerte alternativa política.. Sobre las ruinas del proyecto “de crecimiento con inclusión social”, que lejos de avanzar en la soberanía intentó que el empresariado argentino fuese responsable -y éste respondió fugando dinero, fundiendo el Estado y endeudándolo nuevamente- se eleva el gobierno de Macri, con un libreto neoliberal que ya despidió más de 100.000 trabajadores y endeudó a las futuras generaciones por 12 mil millones de dólares. A esta película ya la vimos, no son los ñoquis ni la corrupción kirchnerista, el problema es que necesitan los salarios bajos que la desocupación genera, y una Argentina para pocos de la mano del ingreso de dólares para sus negocios relacionados con EEUU. Hay que construir un proyecto donde el sujeto sean los trabajadores.
Por qué nos movilizamos
40 años después nos movilizamos, pero no sólo para pedir por la memoria, la verdad y la justicia sino también para levantar las banderas de nuestros compañeros y compañeras. Hoy como ayer, luchamos por el socialismo y la revolución. Cuando decimos que “no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos”, como dice la consigna de HIJOS, estamos diciendo también que reconocemos en nuestra lucha de las compañeras y compañeros. Levantamos sus consignas y las banderas del guevarismo del PRT-ERP, con la sabiduría que nos brinda el tiempo, la experiencia, las autocríticas y los balances, a sabiendas de que corren tiempos distintos, pero con la convicción de que el horizonte sigue siendo el mismo: construir una nueva sociedad justa, libre, sin opresores ni oprimidos.
Es imposible no pensar la lucha por los derechos humanos como algo que va más allá de los 70 porque el escenario ha cambiado, no sólo seguimos pidiendo justicia para los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la Dictadura. Hoy, el Estado nacional sigue utilizando sus fuerzas represivas para criminalizar a los pobres, reprimir a los trabajadores, desaparecer pibas y matar pibes de las villas.
La provocación de que en una fecha en la que exigimos justicia por los miles de muertos y desaparecidos venga a nuestro país el representante máximo del imperialismo, que asesina a miles y miles de personas en el mundo por día, es un mensaje envuelto de significativo simbolismo. La visita del presidente de los EEUU, Barak Obama, no sólo tiene por objetivo consolidar el apoyo imperialista al gobierno de Mauricio Macri (quien mejor representa la política de cuidar lo que ellos consideran “su patio trasero”) sino que se realiza el día del aniversario del Golpe contra-revolucionario, que violó sistemática y masivamente los derechos humanos en nuestro país insertándolo en un plan regional diagramado por el imperialismo yanqui quien fue sostén material e ideológico de las dictaduras en Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay, etc.
Este 24 de Marzo tenemos que ser cientos de miles en la calle, para mandar a Obama a su casa, para pedir por Memoria, Verdad y Justicia, para volver a tomar las banderas que levantaron nuestras compañeras y compañeros hace más de 40 años. Hoy más que nunca ¡estamos dispuestos a vencer!

8 DE OCTUBRE – DÍA DEL GUERRILLERO HEROICO

Che Guevara 8 octubre 2015

8 DE OCTUBRE – DÍA DEL GUERRILLERO HEROICO
A 48 años del último combate de Ernesto Che Guevara.
¿Quién fue y qué hizo el Che?

El 14 de junio de 1928 nace en Rosario Ernesto Guevara. Poco tiempo después sufre una pulmonía que dejaría sus secuelas. A los 2 años tuvo su primer ataque de asma. En marzo de 1947 la familia se instala en Buenos Aires, y Ernesto con 19 años se inscribe en la Facultad de Medicina.
A fines del ’51 interrumpe sus estudios y acepta la invitación de su amigo Alberto Granado para hacer un viaje en motocicleta por el continente. Se suma al viaje en un momento en que busca una motivación esencial para su vida: Ernesto no ha encontrado todavía su destino.
Luego de cruzar Argentina pasan a Chile. Las condiciones de trabajo de los mineros chilenos impresionan a Ernesto. La agudeza y sensibilidad con que observa a su alrededor, quedan plasmadas en sus fotografías.
La moto se rompe y deben abandonarla en Chile. Luego recorren Perú y van a trabajar un tiempo a un leprosario donde conocen al doctor Hugo Pesce, quien los apoya y se convierte, para ellos, en un ejemplo de médico comprometido con su pueblo.
En agosto, Ernesto vuelve a terminar sus estudios a la Argentina. Mucho ha cambiado en él y se refleja en sus notas: “El personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra argentina. El que las ordena y pule, yo, no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior. Ese vagar sin rumbo por nuestra mayúscula América me ha cambiado más de lo que creí…”
En marzo del ’53 se gradúa de médico con una tesis sobre alergia. Es llamado al servicio militar obligatorio pero lo declaran no apto. Decide irse a Venezuela, donde estaba Alberto Granado, y parte en julio junto a otro de sus amigos, Calica Ferrer. Pasa primero por Guatemala donde se viven los últimos meses del gobierno progresista de Jacobo Arbenz. Allí conoce a Hilda Gadea quien será su primera esposa y con quien tendrá su primera hija. También conoce a Ñico López, exiliado cubano miembro de las fuerzas encabezadas por Fidel Castro. Ante el inminente golpe de Estado dirigido por los norteamericanos, se suma a la resistencia guatemalteca. Consumado el mismo, el Presidente Arbenz no organiza una verdadera resistencia y renuncia. Ernesto se refugia en la Embajada Argentina y logra salir hacia México. Se convence ahora de que los términos medios son la antesala de la traición. Sus convicciones se afirman, pero no sabe aún si será un actor o un espectador interesado en la acción.
En México conoce a Raúl Castro, que acaba de salir de la cárcel y le cuenta algo sobre la realidad de Cuba. Enseguida conoce a Fidel y decide incorporarse a la organización que éste dirige: comienza a prepararse para su futuro guerrillero, será el teniente médico en la expedición a la isla. Sus compañeros cubanos lo identificaran en adelante, cariñosamente, como el “che”. Durante los preparativos finales le deja una carta a su madre: “para evitar patetismos pre mortem, esta carta saldrá cuando las papas quemen de verdad y entonces sabrás que tu hijo, en un soleado país americano, se puteará a si mismo por no haber estudiado algo de cirugía para ayudar a un herido… Y la lucha será de espaldas a la pared, como en los himnos, hasta vencer o morir. Te besa de nuevo, con todo el cariño de una despedida que se resiste a ser total, tu hijo.”
El 25 de noviembre de 1956, el yate Granma parte hacia Cuba con 82 hombres comandados por Fidel Castro, el 2 de diciembre más que un desembarco fue un naufragio, llegan al sur del oriente cubano y deben cruzar a pie el pantano que los separa de la costa. El Che sufriendo un ataque de asma. A los 3 días son detectados y atacados por el ejército del dictador Batista. En medio de un terrible desorden y muchas bajas sufridas parece que todo va a terminar. Después de 3 semanas Fidel logra reagrupar una pequeña tropa con 7 fusiles y 12 hombres, el Che es uno de ellos.
Durante los primeros meses forman y construyen una columna guerrillera, se suman campesinos y combatientes urbanos. El Che es el médico de la columna y de los campesinos, y se destaca como combatiente. En julio del ’57, al ver que el Che había organizado una nueva columna, Fidel decide reconocerla como tal y lo nombra comandante de la misma: “la dosis de vanidad que todos tenemos dentro hizo que me sintiera el hombre mas orgulloso de la tierra ese día…” El Che despliega su capacidad organizativa y una enorme sensibilidad con los campesinos. En agosto de 1958 el Ejército Rebelde derrota la ofensiva de Batista y Fidel decide enviar dos columnas hacia el centro de la isla para derrotar definitivamente a la dictadura, una al mando de Camilo Cienfuegos y la otra al mando del Che. Con hambre, sed y terriblemente agotados recorren en terreno llano más de 600 km en 46 días a pie. El Che se destaca durante la ofensiva final, asaltan un tren blindado con miles de soldados y armas como parte de la toma de Santa Clara (tercera ciudad del país) a la cual entra aclamado por su pueblo en la mañana del 1º de enero de 1959, poco después de la fuga del dictador. Fidel ordena a Camilo y al Che avanzar y ocupar La Habana.
Tras el triunfo, la revolución extendió la reforma agraria, iniciada durante la insurgencia y, en respuesta al embargo al azúcar cubano decretado por Estados Unidos, expropió las empresas norteamericanas. El Che estuvo al frente de los juicios a los criminales de la dictadura, fue presidente del Banco Central y Ministro de Industrias, además de Comandante de la Revolución. Como constructor del socialismo, producto de su gran sensibilidad humana y del profundo conocimiento del marxismo, puso su esfuerzo principal en la transformación de la conciencia individualista, legada por el capitalismo, en otra solidaria. Su mayor obra, que lo pone entre los más grandes de la historia, fue el intento de construir el hombre nuevo, la sociedad de hombres y mujeres socialistas.
Pero como él entendía que esa conciencia sólo se podía lograr a escala mundial, se propuso extender la revolución a toda América Latina. Después de una gira por los países de África, Fidel, que consideraba prematuro su proyecto, lo invita a llevar sus esfuerzos combatientes al Congo, pero 7 meses después se retira muy abatido, nada salió como esperaba. En Praga pasa balance, no sabe aún que su ejemplo inspirará a miles de cubanos y cubanas en la solidaridad internacional pocos años después. Pero su visión internacionalista no lo deja quieto, persiste en su objetivo y, con el apoyo de Fidel, organiza las fuerzas para ir a Bolivia, donde ve un potencial revolucionario que podría desplegarse hacia el resto del continente. Después de meses de combate, con solo un puñado de hombres, herido en una pierna e inutilizado su fusil, es capturado por el ejército boliviano el 8 de octubre de 1967, y asesinado por orden de la CIA norteamericana al día siguiente.
El 9 de octubre de 1967 Ernesto Guevara, el Che, entra en la historia para siempre, su imagen recorre el mundo hasta hoy, y su ejemplo se hace presente cada vez que un pueblo lucha por su liberación.

¡Hasta la victoria siempre Comandante

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Santucho, Guevara ¡La Patria Liberada!

Santucho, Guevara!

El sábado 11 de octubre con motivo de cumplirse un nuevo aniversario del asesinato del Comandante Guevara, un grupo de compañer@s de la Juventud Guevarista Rosario fuimos a la plaza donde está el monumento al Che a hacer un nuevo mural.
Desde 2008, y junto a otros grupos políticos, artísticos y culturales de la ciudad venimos utilizando la pared que está en la base del Monumento para hacer intervenciones artístico culturales. Cada año también, y a través de un “expediente administrativo”, el mural vuelve a su verde olivo municipal para que las paredes sean más normales.
Este año decidimos acompañar la figura del Che con la de Mario Roberto Santucho, Secretario General del PRT-ERP, una de las figuras fundamentales de la lucha por la Segunda y Definitiva Independencia de nuestra patria, quien fuera caracterizado como enemigo Nº1 por la última dictadura, y cuyo cuerpo aún está en poder de los militares en Campo de Mayo, donde lo conservan como botín de guerra.
Por eso este homenaje conjunto al Che y al PRT – el Guevarismo en Argentina- porque la Patria Socialista por la que ellos lucharon aún es una tarea pendiente. Y como advirtiera Fidel, el futuro de la humanidad está en peligro. Socialismo o Barbarie.
Santucho, Guevara ¡La Patria Liberada!

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Sean siempre capaces

VII CAMPAMENTO NACIONAL DE LA JUVENTUD GUEVARISTA DE ARGENTINA.

CAMPAMENTO JG

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